La música fue el lenguaje elegido por Amcham Guayaquil para conmemorar un acontecimiento que ha marcado la historia contemporánea: el 250.º aniversario de la Independencia de los Estados Unidos. Más que una celebración, la Broadway Night Symphonic Gala se concibió como un encuentro entre la historia, la cultura y la comunidad empresarial, reafirmando los vínculos que, durante más de dos siglos, han unido a Ecuador y Estados Unidos.
Bajo el concepto «Un legado que nos une / A Legacy That Unites Us», la gala reunió en el Teatro Centro de Arte a socios de la Cámara, representantes del cuerpo diplomático, autoridades nacionales y locales, líderes empresariales e invitados especiales, en una velada que puso en valor la cultura como un instrumento para fortalecer las relaciones entre las naciones.
La ceremonia inició con la interpretación de los himnos nacionales de Ecuador y de los Estados Unidos, en la voz de la soprano Gabriela Goya, seguida por las intervenciones de la presidenta de Amcham Guayaquil, Nery Merejildo, y de la cónsul encargada de los Estados Unidos en Guayaquil, Françoise Baramdyka, quienes coincidieron en destacar la fortaleza de una relación bilateral construida sobre la cooperación, la confianza y una visión compartida de desarrollo.
En su mensaje, la presidenta de Amcham Guayaquil Nery Merejildo, recordó que la relación entre Ecuador y Estados Unidos trasciende el ámbito comercial.“Para Ecuador, Estados Unidos ha representado, durante décadas, mucho m

ás que un socio comercial. Ha sido un aliado estratégico para el desarrollo económico, un referente para el intercambio académico y cultural, y un país con el que compartimos profundos lazos humanos, construidos a través de miles de familias, estudiantes, emprendedores y profesionales que han fortalecido la relación entre nuestras naciones. Por ello, esta noche quisimos celebrar mucho más que un aniversario. Quisimos rendir homenaje a una relación de amistad, confianza y cooperación que antecede incluso al nacimiento de la República del Ecuador y que, 250 años después de la Independencia de los Estados Unidos, continúa proyectándose hacia el futuro con la misma convicción de construir oportunidades, impulsar el desarrollo y acercar a nuestros pueblos”.
Como parte de la ceremonia protocolaria, Amcham Guayaquil entregó un reconocimiento al Consulado de los Estados Unidos en Guayaquil, recibido por la cónsul encargada, Françoise Baramdyka, en agradecimiento por el permanente acompañamiento institucional y su contribución al fortalecimiento de las relaciones bilaterales. Asimismo, la Cámara rindió homenaje al maestro Federico Gonzenbach, referente del arte ecuatoriano, cuya trayectoria ha enriquecido el patrimonio cultural del país y cuya obra representa un puente entre la creación artística y la identidad nacional.

El momento central de la noche estuvo a cargo de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil, dirigida por la maestra Victoria Pérez Sibada, que presentó un recorrido por algunos de los musicales más emblemáticos de Broadway. La propuesta artística integró com posiciones que reflejan la diversidad, la creatividad y la evolu ción de la música estadounidense, sintetizadas bajo la idea de “Symphony in the Land of Freedom”, expresión que inspiró el espíritu de la velada.
Más allá de su excelencia artística, el concierto evidenció el papel de la cultura como un vehículo para el entendimiento entre los pueblos. En un contexto global donde la cooperación internacional adquiere una relevancia creciente, la gala recordó que las relaciones entre Ecuador y Estados Unidos también se fortalecen a través del intercambio cultural, el conocimiento y las experiencias compartidas. La velada concluyó con una emotiva intervención final de Gabriela Goya y un espectáculo de fuegos artificiales, cerrando una noche que combinó solemnidad, arte y visión institucional.
Con esta conmemoración, Amcham Guayaquil reafirma su compromiso de continuar impulsando espacios que fortalezcan la relación bilateral entre Ecuador y los Estados Unidos, promoviendo no solo el intercambio comercial y la inversión, sino también iniciativas que acercan a nuestras comunidades desde la cultura, la educación y los valores compartidos.





